Walter Kohn fue un físico teórico austríaco-estadounidense que transformó la química cuántica al simplificar el cálculo de las estructuras electrónicas de la materia. Galardonado con el Premio Nobel de Química en 1998, su desarrollo de la Teoría del Funcional de la Densidad (DFT) permitió entender el comportamiento de átomos y moléculas con una precisión y eficiencia sin precedentes.
Trayectoria y biografía
Walter Kohn nació el 9 de marzo de 1923 en Viena, Austria, en el seno de una familia judía. Su infancia fue truncada por la anexión de Austria a la Alemania nazi; en 1939, logró escapar a través del programa Kindertransport hacia el Reino Unido, aunque trágicamente sus padres fallecieron en el Holocausto. Esta experiencia marcó profundamente su carácter humano, convirtiéndolo en un hombre de paz y un firme defensor de la responsabilidad ética del científico.
Tras un breve internamiento como refugiado en Canadá, estudió Matemáticas y Física en la Universidad de Toronto y posteriormente obtuvo su doctorado en la Universidad de Harvard. A lo largo de su carrera, trabajó en instituciones de élite como la Universidad Carnegie Mellon y la Universidad de California en San Diego, antes de convertirse en el primer director del Instituto de Física Teórica en la Universidad de California en Santa Bárbara (UCSB). Kohn no solo fue un físico brillante, sino también un humanista que trabajó incansablemente por los derechos humanos y el desarme nuclear, viendo la ciencia como una herramienta para el bienestar común.
El logro y contribución científica
El hito fundamental de Walter Kohn fue la creación de la Teoría del Funcional de la Densidad (DFT), un avance que reconcilió la complejidad de la mecánica cuántica con la necesidad de realizar cálculos prácticos. Antes de Kohn, estudiar el comportamiento de muchos electrones en una molécula requería resolver la ecuación de Schrödinger, cuya complejidad aumenta exponencialmente con cada electrón añadido, haciendo casi imposibles los cálculos para sistemas grandes.
Kohn demostró matemáticamente que no era necesario conocer el movimiento individual de cada electrón. En cambio, bastaba con conocer la densidad electrónica total —es decir, la probabilidad de encontrar un electrón en cualquier punto del espacio—. Junto con Pierre Hohenberg y más tarde con Lu Jeu Sham, desarrolló las ecuaciones de Kohn-Sham, que permiten calcular la energía y la estructura de los sistemas complejos de forma mucho más sencilla. Esta teoría transformó la química de una ciencia puramente experimental a una disciplina donde las propiedades de los materiales y las moléculas pueden predecirse con computadoras, sentando las bases de la química computacional moderna.
Legado e impacto global
El legado de Walter Kohn es incalculable en la ciencia contemporánea. Hoy en día, la DFT es el método más utilizado en física de la materia condensada, química cuántica y ciencia de materiales. Gracias a sus teorías, los investigadores pueden diseñar nuevos medicamentos, desarrollar baterías más eficientes y crear materiales superconductores sin necesidad de realizar miles de experimentos costosos en el laboratorio.
A nivel global, su impacto se siente en la sostenibilidad y la tecnología. El desarrollo de nuevos catalizadores para capturar carbono o de materiales para paneles solares depende directamente de las herramientas de cálculo que Kohn inventó. Como educador y mentor, dejó una huella imborrable en la UCSB, donde promovió la interdisciplinariedad. Walter Kohn falleció en 2016, pero su visión de una ciencia rigurosa, eficiente y éticamente comprometida sigue guiando a miles de investigadores que utilizan sus ecuaciones para descifrar los secretos de la materia a escala atómica.
Ficha Técnica
- Año: 1998
- Categoría: Química
- País de origen: Austria / Estados Unidos
- Género: Masculino












