Georg von Békésy fue un biofísico e ingeniero húngaro-estadounidense que descubrió los mecanismos físicos de la audición. Galardonado con el Premio Nobel de Fisiología o Medicina en 1961, fue el primero en demostrar cómo las ondas sonoras se desplazan por la cóclea y cómo el oído interno selecciona las diferentes frecuencias. Su trabajo transformó la otorrinolaringología y permitió el desarrollo de prótesis auditivas avanzadas, revelando la asombrosa ingeniería mecánica que se esconde tras el sentido del oído.
Trayectoria y biografía
Georg von Békésy nació en 1899 en Budapest, Hungría. Hijo de un diplomático, creció en varias ciudades europeas como Múnich, Constantinopla y Zúrich, lo que le dio una visión cosmopolita desde niño. Estudió química en la Universidad de Berna y se doctoró en física en la Universidad de Budapest. Su carrera comenzó de forma curiosa: trabajando como ingeniero en el laboratorio de investigación de correos de Hungría, donde su tarea era resolver por qué las líneas telefónicas fallaban. Fue precisamente analizando las vibraciones de los auriculares telefónicos como empezó a interesarse por el funcionamiento del tímpano y el oído interno.
En 1947, tras la Segunda Guerra Mundial, se trasladó a Estados Unidos para trabajar en la Universidad de Harvard. Allí, utilizando microscopios de alta precisión y técnicas de microingeniería, logró observar lo que nadie había visto antes: el movimiento real del oído interno en cadáveres. Pasó décadas perfeccionando sus experimentos antes de trasladarse a la Universidad de Hawái, donde continuó sus investigaciones en psicología sensorial. Su carrera es un ejemplo perfecto de cómo un problema técnico (el teléfono) puede llevar a un descubrimiento biológico monumental gracias a la curiosidad y la paciencia.
Békésy era conocido por ser un hombre extremadamente meticuloso, solitario y de una sencillez asombrosa. A pesar de su éxito, prefería el silencio del laboratorio a la fama académica. Era un gran coleccionista de arte antiguo y creía que la ciencia y el arte compartían la misma búsqueda de la armonía. Nunca se casó y dedicó toda su energía a sus experimentos, diseñando él mismo los instrumentos de precisión que necesitaba. Falleció en 1972 en Honolulu, dejando un legado de rigor científico que sigue siendo un referente para ingenieros y médicos por igual.
El logro y contribución científica
El Premio Nobel de Fisiología o Medicina de 1961 reconoció sus descubrimientos sobre el mecanismo físico de estimulación dentro de la cóclea. El hito principal de Békésy fue la «teoría de la onda viajera». Demostró que, cuando el sonido llega al oído, genera una onda que recorre la membrana basilar de la cóclea (una estructura en forma de caracol). Descubrió que esta membrana no vibra toda a la vez, sino que cada frecuencia (aguda o grave) tiene un punto máximo de vibración en una zona específica, permitiendo al cerebro identificar los sonidos.
Para probar su teoría, construyó modelos mecánicos gigantes del oído interno y utilizó estroboscopios para congelar el movimiento de las vibraciones. Sus experimentos revelaron que el oído interno funciona como un analizador de frecuencias físico, transformando la energía mecánica de las ondas en señales eléctricas de forma instantánea. Antes de Békésy, las teorías sobre la audición eran meras especulaciones matemáticas; él fue quien aportó la evidencia física irrefutable de cómo escuchamos realmente el mundo.
Sus contribuciones permitieron entender las causas de la sordera nerviosa y mejorar drásticamente las cirugías de oído. Békésy explicó cómo el sistema auditivo es capaz de comprimir una enorme gama de intensidades de sonido, protegiendo al cerebro de ruidos excesivos. Su trabajo también influyó en la psicología de la percepción, ayudando a comprender cómo localizamos la fuente de un sonido en el espacio. Gracias a él, la biofísica del oído se convirtió en una herramienta fundamental para el diseño de audífonos y sistemas de audio de alta fidelidad.
Legado e impacto global
El legado de Georg von Békésy es la base de la audiología moderna. Sin sus descubrimientos, el desarrollo de los implantes cocleares, que hoy permiten recuperar la audición a miles de personas, habría sido imposible. Sus métodos de investigación, que combinaban la física pura con la medicina, crearon una nueva forma de estudiar los sentidos humanos. Békésy enseñó a la ciencia que el cuerpo humano contiene soluciones de ingeniería que superan a cualquier máquina construida por el hombre.
Su impacto se nota en la tecnología acústica actual, desde la reducción de ruido en auriculares hasta la acústica de grandes salas de conciertos. El Laboratorio Békésy en Hawái sigue siendo un centro de excelencia que mantiene vivo su enfoque multidisciplinario. Fue un científico que demostró que no hay fronteras entre las profesiones si el objetivo es entender la verdad. Su figura representa la unión del ingeniero práctico con el biólogo teórico. Es recordado como el hombre que descifró el misterio del caracol de cristal que llevamos dentro de la cabeza.
Georg von Békésy falleció en 1972, pero sus ondas viajeras siguen resonando en cada libro de texto de medicina y física. Se le recuerda como el arquitecto de la audición, un hombre que encontró la música en las leyes de la mecánica. Su vida fue un testimonio de que la observación atenta puede revelar los secretos más profundos de la vida. Hoy, su legado vive en cada persona que vuelve a escuchar una voz gracias a la ciencia. Békésy nos enseñó que el oído no solo capta sonidos, sino que es un instrumento de una precisión divina.
Ficha Técnica
- Año: 1961
- Categoría: Fisiología o Medicina
- País de origen: Hungría (Nacionalizado estadounidense)
- Género: Masculino












