Aziz Sancar es un destacado bioquímico y biólogo molecular turco-estadounidense cuya investigación reveló los intrincados mecanismos que las células utilizan para reparar el ADN dañado por la radiación ultravioleta. Galardonado con el Premio Nobel, su trabajo permitió comprender cómo la maquinaria celular protege la integridad del genoma frente a las agresiones ambientales.
Trayectoria y biografía
Aziz Sancar nació el 8 de septiembre de 1946 en Savur, una pequeña localidad en el sureste de Turquía. Procedente de una familia humilde y con escaso acceso a la educación formal, Sancar demostró una determinación excepcional desde su juventud. Se graduó en Medicina en la Universidad de Estambul en 1969, y tras ejercer como médico rural en su país natal, decidió trasladarse a los Estados Unidos para profundizar en la investigación científica. Obtuvo su doctorado en la Universidad de Texas en Dallas en 1977, especializándose en la reparación del ADN bajo la tutela de C. Stan Rupert.
Tras completar su formación, Sancar se unió a la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill, donde actualmente es profesor de Bioquímica y Biofísica. A lo largo de su carrera, ha sido un defensor incansable del rigor experimental y de la importancia de la educación científica. Junto a su esposa, Gwen Sancar, también profesora de bioquímica, fundó la Fundación Aziz y Gwen Sancar para promover la cultura turca y apoyar a los estudiantes turcos en Estados Unidos, convirtiéndose en un referente de éxito y filantropía para su país de origen.
El logro y contribución científica
El hito fundamental que otorgó a Aziz Sancar el Premio Nobel fue el mapeo del mecanismo de «reparación por escisión de nucleótidos» (NER, por sus siglas en inglés). Este proceso es la defensa principal que poseen las células para corregir los daños causados por la luz ultravioleta (UV) y por diversas sustancias químicas cancerígenas. Sancar logró identificar, aislar y caracterizar las enzimas responsables de detectar la lesión en la cadena de ADN y de cortar el segmento dañado con una precisión molecular asombrosa.
A diferencia de otros mecanismos de reparación que corrigen bases individuales, el sistema NER que Sancar describió es capaz de eliminar fragmentos más grandes de nucleótidos dañados. Sus investigaciones permitieron entender cómo estas enzimas «escanean» el genoma constantemente en busca de distorsiones en la doble hélice. Además, Sancar ha realizado contribuciones significativas en el campo de la cronobiología, descubriendo la relación entre los mecanismos de reparación del ADN y el reloj circadiano, lo que ha abierto nuevas vías para optimizar la administración de tratamientos médicos según los ciclos biológicos.
Legado e impacto global
El legado de Aziz Sancar es esencial para la prevención y el tratamiento del cáncer de piel y otras enfermedades genéticas. Sus descubrimientos explican por qué las personas con deficiencias en el sistema de reparación NER desarrollan xerodermia pigmentosa, una condición que las hace extremadamente sensibles a la luz solar y propensas a tumores malignos. Gracias a su trabajo, la ciencia moderna cuenta con una base sólida para diseñar estrategias terapéuticas que refuercen o aprovechen las debilidades de los sistemas de reparación en células cancerosas.
En la actualidad, Sancar es considerado un héroe nacional en Turquía y una inspiración para la comunidad científica internacional. Su trayectoria subraya la importancia de la inversión en ciencia básica y cómo la curiosidad intelectual puede transformar la salud pública a escala global. Sus investigaciones no solo han salvado vidas indirectamente a través del avance de la oncología, sino que han proporcionado una visión profunda de cómo la vida ha evolucionado para persistir en un entorno lleno de agresiones radiactivas y químicas, protegiendo el plano fundamental de nuestra existencia.












