Hans von Euler-Chelpin fue un destacado bioquímico sueco de origen alemán, galardonado con el Premio Nobel de Química en 1929 por sus investigaciones sobre la fermentación de azúcares y la acción de las enzimas, descubrimientos que revelaron la estructura química de las coenzimas vitales.
Trayectoria y biografía
Hans von Euler-Chelpin nació en 1873 en Augsburgo, Alemania. Proveniente de una familia con una fuerte tradición científica y académica, inicialmente mostró un gran interés por el arte antes de dedicarse por completo a las ciencias naturales.
Se formó en las universidades de Berlín, Estrasburgo y Gotinga, donde estudió física y química bajo la tutela de figuras prominentes como Max Planck y Walther Nernst.
A finales del siglo XIX se trasladó a Suecia, país donde desarrolló la mayor parte de su carrera profesional en la Universidad de Estocolmo, obteniendo posteriormente la nacionalidad sueca.
A lo largo de su vida, mostró una versatilidad asombrosa, realizando contribuciones no solo en química orgánica y bioquímica, sino también en el estudio de las vitaminas y la investigación sobre el cáncer.
El logro y contribución por la química
El Premio Nobel de Química en 1929 fue otorgado a Hans von Euler-Chelpin, compartido con Arthur Harden, por sus trabajos fundamentales sobre la fermentación de carbohidratos.
Euler-Chelpin se centró en desentrañar la estructura química de las coenzimas, logrando identificar la composición del cozimasa (ahora conocido como NAD), un componente esencial para que las enzimas puedan procesar el azúcar.
Sus investigaciones permitieron comprender cómo la energía se libera de las moléculas de azúcar durante el proceso de fermentación, un mecanismo que es idéntico en las células de levadura y en los músculos humanos.
Gracias a su trabajo, se pudo establecer un mapa claro de las reacciones químicas celulares, lo que permitió el avance de la enzimología como una rama crítica de la ciencia moderna.
Legado e impacto global
El legado de Euler-Chelpin es incalculable para la medicina y la biología, ya que sus hallazgos son la base de nuestra comprensión sobre el metabolismo energético.
Su enfoque en la química de las enzimas permitió el desarrollo de tratamientos para enfermedades metabólicas y sentó las bases para el estudio de la nutrición y las funciones vitamínicas en el organismo.
Además de su trabajo Nobel, fundó importantes institutos de investigación en Estocolmo que continúan siendo referentes internacionales en bioquímica y química orgánica.
Es recordado como un científico visionario que logró unir la química teórica con la biología práctica, influyendo profundamente en el desarrollo de la bioquímica industrial contemporánea.












